Despido improcedente/nulo: qué hacer si el empleador no quiere readmitirme ni indemnizarme

Cuando un despido es calificado de improcedente, al empresario se le presentan dos opciones según el art. 56 del Estatuto de los Trabajadores:

  • El abono de una indemnización a razón de 33 días de salario por año de trabajo, hasta un máximo de 24 mensualidades (prorrateándose por meses los tiempos inferiores a un año).
  • O la readmisión del trabajador en su puesto de trabajo, en suma con el abono de los salarios de tramitación.

Como así expresa la ley, la decisión entre una u otra opción corresponde al empresario, pero ¿qué sucede si el empresario no se decanta por ninguna de las dos?

Pues bien, lo primero sería el plazo para decantarse por una de las dos, el cual es de cinco días desde la notificación de la sentencia. Si en dicho plazo el empresario no manifiesta su voluntad se entiende que procede la readmisión.

Para la readmisión se deberá comunicar al trabajador dentro de los diez días naturales siguientes a la notificación de la sentencia la fecha de su reincorporación, que nunca podrá ser en un plazo inferior a tres días desde la recepción del escrito.

Ahora bien, el empresario puede decir que opta por la readmisión, pero no la hace efectiva. En este supuesto ¿qué sucedería?

El trabajador debería solicitar la ejecución de la sentencia ante el Juzgado de lo Social que conoció del despido y, según el articulo 279 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social (LRJS), dentro del plazo de:

“a) Dentro de los veinte días siguientes a la fecha señalada para proceder a la readmisión, cuando ésta no se hubiere efectuado.

b) Dentro de los veinte días siguientes a aquel en el que expire el de los diez días a que se refiere el artículo anterior, cuando no se hubiera señalado fecha para reanudar la prestación laboral.

c) Dentro de los veinte días siguientes a la fecha en la que la readmisión tuvo lugar, cuando ésta se considerase irregular.”

No obstante, una vez finalizado este plazo simplemente se dejarán de devengar los salarios de tramitación a abonar, ya que la acción para instar la ejecución tiene un plazo de tres meses desde la firmeza de la ejecución (art. 279.2 LRJS).

Una vez solicitada dicha ejecución, esta dará lugar al incidente de no readmisión por el cual se señalará vista citando a la comparecencia a los interesados. Tras la celebración de la misma, si el juez da la razón al trabajador, se dictará auto en el que según el articulo 281 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social se: 

“a) Declarará extinguida la relación laboral en la fecha de dicha resolución.

b) Acordará se abone al trabajador las percepciones económicas previstas en los apartados 1 y 2 del artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores. En atención a las circunstancias concurrentes y a los perjuicios ocasionados por la no readmisión o por la readmisión irregular, podrá fijar una indemnización adicional de hasta quince días de salario por año de servicio y un máximo de doce mensualidades. En ambos casos, se prorratearán los periodos de tiempo inferiores a un año y se computará, como tiempo de servicio el transcurrido hasta la fecha del auto.

c) Condenará al empresario al abono de los salarios dejados de percibir desde la fecha de la notificación de la sentencia que por primera vez declare la improcedencia hasta la de la mencionada solución.”

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